30 mar. 2010

Cual musa de Botero

Atrapada por el insomnio decido deambular por los pasillos de mí ser. Encuentro en mi, dudas que acabaron con mi fe, no la fe en Dios, si es que tengo de esa. No esa no, la fe en mí. Aquella mujer que no lo quiere ser.

La que aun ve caricaturas y ríe a carcajadas.

La que ya no tiene alma.

La que no necesitaba de torero.

He perdido esa poca confianza que me hacia caminar, que me hacia amar. Ya no se ni como actuar por mi cuenta, necesito alguien a cuestas.

Pero sigo aquí, cual digna musa de Botero. Taladrando sentimientos y queriendo olvidar todo, no recordar ni mi nombre.

Se que no sucederá, que me queda solo esperar por otras lágrimas y un poco de pan.



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