13 jun. 2015

Eso que fue

No es que falte musa o material del cual inspirarse, es que a estas alturas ya no me quedan muchos sentimientos. La vida de adulto que te golpea con la monotonía y te atraganta con responsabilidades, no deja que mi ferviente ímpetu de adolescente empedernida merme ante las caídas. 

Aun las ráfagas de lucidez creativa me desorientan en mí día a día, pero ya no van a papel. Es triste pensar en todos esos versos que murieron antes de ser clamados por mi voz, antes de tener sentido, antes de tener un destinatario. Más triste recordar llegue a pensar esto era lo mío, las palabras. Que ellas serian arma e instrumento en mi andar. Que solo de las escritas viviría y las pronunciadas me llevarían lejos, más allá de mis fronteras reales e imaginarias. 


Y pensar esto me causaba alivio...ahora solo tristeza.

No hay comentarios: